El Fondo es el barrio más poblado y más comercial de Santa Coloma, y probablemente el punto donde mejor se entiende por qué esta ciudad necesita un enfoque propio. Aquí las calles son estrechas, los bajos están ocupados por comercios de todo tipo —restauración, talleres pequeños, almacenes de género— y encima de cada uno de ellos hay viviendas ocupadas. Cuando arde un local, el humo no se queda en el local: entra por el patinejo, por el hueco de la escalera y por las juntas del forjado, y aparece en el segundo, en el cuarto y a veces en el ático, en pisos donde nadie ha visto una llama.
Ese es el trabajo que más hacemos en el Fondo: separar el daño del inmueble que ardió del daño por humo de los que solo lo recibieron, y documentar cada uno por separado. Son expedientes de seguro distintos, con responsables distintos, y mezclarlos en un solo informe genérico es la forma más rápida de que a alguien no le paguen. Nuestra visita empieza siempre por el recorrido vertical completo, del bajo al último piso, marcando dónde llegó el humo de verdad.
Qué peritamos en el Fondo
En un bajo comercial el depósito suele ser mixto: grasa de cocina, plásticos de embalaje y cartón ardiendo a la vez. Eso significa tres químicas superpuestas sobre las mismas paredes, y decidir el orden de limpieza sin haber clasificado antes el depósito es garantía de manchar más de lo que se quita.
Bajos comerciales
Restauración, talleres y almacenes.
Fincas de posguerra
Escaleras estrechas, sin ascensor.
Patinejos y patios
La vía natural del humo hacia arriba.
Viviendas afectadas sin arder
Impregnación sin fuego propio.
Qué tratamos en un inmueble de el Fondo
Clasificamos el hollín, probamos cada superficie, retiramos lo perdido con trazabilidad y perseguimos el olor donde se refugia: armarios, falsos techos, conductos y textiles. Todo queda reflejado en el informe de alcance.
Por qué nos llaman en el Fondo
Nos llaman comerciantes con el local parado y el género impregnado, propietarios de pisos que huelen a quemado sin haber tenido fuego, y administradores que necesitan un informe único para la escalera. En el Fondo también recibimos muchas consultas de personas que ya intentaron limpiar por su cuenta el primer fin de semana y descubrieron que la mancha había pasado de superficial a permanente. Cuando eso ocurre, lo primero que hacemos es evaluar qué queda por salvar y dejar constancia de qué parte del daño es del incendio y qué parte de la limpieza equivocada.
Cómo intervenimos en el Fondo, fase a fase
Vamos a ver el inmueble sin ningún tipo de compromiso, levantamos el mapa de daño con fotografías fechadas y te entregamos el informe con el que hablar con tu perito. También si el fuego no fue tuyo.
Visita técnica y mapa de daño
Recorremos el inmueble estancia por estancia, marcamos hasta dónde llegó el humo y levantamos un mapa de daño con fotografías fechadas. Ese plano es la base de todo lo demás y evita presupuestar a ojo un siniestro que casi nunca es homogéneo.
Diagnóstico del hollín y test de superficies
Identificamos si el depósito es seco, graso de proteína o clorado de plásticos, y hacemos pruebas de limpieza en zonas discretas de cada material. Así sabemos qué se recupera y qué producto lo recupera, sin experimentar sobre tu pared buena.
Informe de alcance para el perito
Entregamos un informe con el mapa, las pruebas, la lectura de corrosión y una lista honesta de lo no recuperable. Es el documento que tu aseguradora necesita para valorar, y el que evita que un daño tardío quede fuera del expediente.
Retirada, limpieza y desodorización
Retiramos lo perdido, aspiramos en seco antes de mojar nada, limpiamos cada superficie con el método que le corresponde y tratamos el olor en profundidad, incluidos huecos, conductos y textiles donde el humo se refugia.
Medición del aire y acta de entrega
Comprobamos partículas, olor residual y salubridad antes de devolver el inmueble, y firmamos un acta de entrega con lo hecho, lo sustituido y lo que queda pendiente de terceros. Sin acta no damos un siniestro por cerrado.
Conocer las fincas de el Fondo ahorra días
Conocemos las fincas del Fondo, sus patinejos y sus escaleras sin ascensor, y sabemos cuánto material cabe subir a mano. Mira el resto de barrios donde trabajamos, consulta los servicios o escríbenos desde contacto.
Preguntas frecuentes en el Fondo
¿Qué hago en las primeras horas si mi piso ha recibido humo?
Lo más rentable es no hacer casi nada. No frotes, no laves, no ventiles a lo bruto ni tires nada: cada una de esas cosas destruye prueba y empeora el depósito. Haz fotografías generales de cada estancia, apunta la hora, cierra armarios donde no haya entrado humo y llámanos. Cuando llegamos, lo primero es documentar el estado real, porque un daño no documentado deja de existir para la aseguradora a las pocas semanas.
¿Por qué no debo frotar el hollín con un paño?
Porque el hollín no es polvo: son partículas de carbono ultrafinas mezcladas con aceites y compuestos ácidos. Al pasar un paño húmedo lo conviertes en una emulsión que entra en el poro de la pintura, el yeso o la madera y ya no sale con nada. Una pared que se podía haber recuperado en una mañana pasa a necesitar picado y repintado completo. Por eso empezamos siempre en seco y solo después decidimos si se moja algo.
¿Humo u hollín en el Fondo? Llámanos y peritamos el daño antes de tocar nada
936 940 451