Can Franquesa está en lo más alto de la ciudad, en una ladera donde los bloques se levantaron aprovechando el desnivel y donde la altura de los edificios se suma a la del propio terreno. Es una zona expuesta, con corrientes de aire marcadas, y eso influye más de lo que parece: en un incendio, la diferencia de presión entre la fachada expuesta y la protegida acelera el tiro por la caja de escalera y por los patios, y el humo alcanza las plantas superiores en muy poco tiempo.
La consecuencia práctica es que aquí el intervalo entre el fuego y la impregnación de viviendas lejanas es cortísimo. Cuando llegamos, no damos por bueno el relato de qué pisos están afectados: recorremos la vertical entera, incluidas las viviendas cuyos ocupantes aseguran que no huelen nada, porque el olfato se acostumbra en cuestión de horas y muchas familias dejan de percibir un depósito que sigue estando ahí y que reaparecerá con el primer calor.
Qué peritamos en Can Franquesa
En edificios altos revisamos también los huecos de instalaciones y los patinejos de ventilación planta por planta, porque son el camino por el que el depósito llega a viviendas que están muy lejos del origen y que casi nunca aparecen en el primer parte.
Torres y bloques altos
Muchas plantas, tiro vertical rápido.
Fachadas expuestas
Corrientes que aceleran el humo.
Ascensores urbanos
Accesos condicionados por la pendiente.
Viviendas de las últimas plantas
Las más impregnadas y las últimas en avisar.
Qué tratamos en un inmueble de Can Franquesa
Revisamos la vertical completa, clasificamos el depósito por planta, tratamos elementos comunes y viviendas y desodorizamos huecos, patinejos y armarios donde el humo se queda.
Por qué nos llaman en Can Franquesa
Nos llaman comunidades tras un incendio en una vivienda, familias que notan el olor días después y administradores que necesitan cerrar el expediente sin dejar plantas fuera. En Can Franquesa la petición más habitual es una revisión completa de la vertical antes de que la compañía cierre el siniestro, precisamente porque aquí es muy fácil que una planta alta quede sin inspeccionar. Ese repaso, hecho a tiempo, evita reclamaciones tardías que ya nadie quiere atender.
Cómo intervenimos en Can Franquesa, fase a fase
Subimos a verlo, documentamos planta por planta con fotografía fechada y dejamos por escrito qué viviendas tienen daño aunque sus ocupantes ya no lo huelan.
Visita técnica y mapa de daño
Recorremos el inmueble estancia por estancia, marcamos hasta dónde llegó el humo y levantamos un mapa de daño con fotografías fechadas. Ese plano es la base de todo lo demás y evita presupuestar a ojo un siniestro que casi nunca es homogéneo.
Diagnóstico del hollín y test de superficies
Identificamos si el depósito es seco, graso de proteína o clorado de plásticos, y hacemos pruebas de limpieza en zonas discretas de cada material. Así sabemos qué se recupera y qué producto lo recupera, sin experimentar sobre tu pared buena.
Informe de alcance para el perito
Entregamos un informe con el mapa, las pruebas, la lectura de corrosión y una lista honesta de lo no recuperable. Es el documento que tu aseguradora necesita para valorar, y el que evita que un daño tardío quede fuera del expediente.
Retirada, limpieza y desodorización
Retiramos lo perdido, aspiramos en seco antes de mojar nada, limpiamos cada superficie con el método que le corresponde y tratamos el olor en profundidad, incluidos huecos, conductos y textiles donde el humo se refugia.
Medición del aire y acta de entrega
Comprobamos partículas, olor residual y salubridad antes de devolver el inmueble, y firmamos un acta de entrega con lo hecho, lo sustituido y lo que queda pendiente de terceros. Sin acta no damos un siniestro por cerrado.
Conocer las fincas de Can Franquesa ahorra días
Conocemos las torres de la parte alta y sus accesos condicionados por la pendiente. Consulta los demás barrios, revisa los servicios o llámanos desde contacto.
Preguntas frecuentes en Can Franquesa
¿Por qué el olor a quemado vuelve semanas después?
Porque se limpió lo visible y no los depósitos. El humo se aloja en huecos de falso techo, tras los rodapiés, dentro de armarios, en conductos de ventilación, en el relleno de los sofás y en la ropa guardada. Mientras eso siga ahí, cada día de calor o de humedad devuelve el olor a la estancia. Por eso nuestra desodorización va por los depósitos y no por el ambiente, y por eso medimos antes de dar por terminado.
¿Qué es la corrosión por humos y por qué me la nombráis tanto?
Cuando arden plásticos, PVC o cableado, los gases contienen cloruros. Al depositarse sobre cobre, contactos y placas, empiezan una corrosión lenta que no se ve el primer día. Tres o cuatro semanas después fallan enchufes, electrodomésticos o un cuadro entero, y para entonces el expediente del seguro suele estar cerrado. Por eso lo revisamos desde el principio y lo dejamos escrito en el informe, aunque el daño todavía no se note.
¿Humo u hollín en Can Franquesa? Llámanos y peritamos el daño antes de tocar nada
936 940 451